Un sistema conectado a la red prioriza el ahorro durante las horas de sol. Un sistema híbrido añade baterías para mantener cargas seleccionadas durante fallas o en horario nocturno. Un sistema aislado trabaja sin depender de la red eléctrica y requiere un diseño cuidadoso del almacenamiento.
Elección según la necesidad
- Conectado a red: ideal cuando el objetivo principal es reducir la factura.
- Híbrido: recomendado cuando también se necesita respaldo.
- Aislado: útil en fincas o lugares donde la red no está disponible.
La mejor alternativa depende del consumo, el presupuesto, la estabilidad de la red y las horas de autonomía requeridas.